Cómo cuidar tus joyas bañadas en oro para que duren toda la vida
Guía para cuidar y limpiar joyas bañadas en oro: qué evitar, cómo guardarlas y cómo mantener el brillo de tus piezas Aluna.
La pregunta que más nos llega al taller es también la más bonita: "¿cómo hago para que mi joya dure siempre?". La respuesta es más sencilla de lo que parece, y empieza por entender cómo está hecha tu pieza.
Todas nuestras joyas reciben dos baños de oro de 24 quilates, uno sobre otro, y un sellado de laca a alta temperatura. Ese baño, conocido también como oro vermeil, es delicado y elegante: se mantiene hermoso durante años si le dedicas unos pocos hábitos sencillos.
Lo primero es conocer a sus enemigos: el agua prolongada, los perfumes, las lociones, el cloro y los productos químicos. Quítate las joyas antes de ducharte, nadar, hacer ejercicio o aplicarte perfume, y deja que el perfume seque antes de ponértelas.
Para limpiarlas basta un paño suave y seco. Si necesitas un poco más, humedece el paño con agua tibia y sécalas al momento. Evita los limpiadores abrasivos, los baños ultrasónicos y los paños de pulido fuerte, que desgastan la capa de oro.
Cuando no las lleves, guárdalas en su bolsa de terciopelo, por separado de otras joyas para evitar arañazos. Con este cuidado, tu pieza Aluna conservará el brillo que tenía el primer día y acompañará tu historia durante mucho tiempo.
Cuida tu joya como se cuida un recuerdo, y cuando quieras renovar su brillo, el taller de Aluna estará aquí para ti.